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6.2.1. COMPOSICIÓN


La composición es la unión de dos o más raíces que forman una nueva palabra con significado propio. Las palabras compuestas son estructuras fijas, por lo tanto la posición de los morfemas constituyentes no cambia. El orden de los elementos no se puede invertir (boquiabierto – *abiertoboqui, abrelatas – *latasabre o rompecabezas – *cabezasrompe).

Muchas palabras compuestas están formadas solamente por la unión de dos o más raíces, no de sintagmas. Los determinantes, los pronombres48 o los elementos de relación como preposiciones se suelen excluir de la palabra compuesta: parasol en vez de paraelsol o puntapié en vez de puntadepie.

Sin embargo, existen además en el español uniones fraseológicas que por su alta frecuencia de uso se han convertido en unidades léxicas fijas. Se denominan colocaciones y se incluyen dentro de las palabras compuestas. Entre las colocaciones pertenecen por ejemplo máquina de escribir, poner en marcha o sector público.

En cuanto a la forma gráfica de las palabras compuestas, las raíces se unen de tres maneras:



  1. Forman gráficamente una sola palabra. Miranda denomina este tipo de estructura compuesto ortográfico: parasol, matamoscas, lavavajillas

  1. Forman gráficamente dos o más palabras, pero tienen significado unitario: hombre rana, coche cama, máquina herramienta

  2. Se unen por guión: café-teatro, casa-cuna, astur-leonés



    1. 6.2.2. DERIVACIÓN


La derivación es un proceso de la formación de palabras en el cual se crean nuevas palabras a través de la unión de una raíz con uno o más afijos. Mediante esta unión se forman palabras derivadas. Según su posición en la palabra con respecto a la raíz distinguimos en las palabras derivadas los siguientes tipos de afijos: prefijos, sufijos e interfijos.

Los prefijos se anteponen a la raíz y modifican sobre todo el significado léxico de la palabra.

Los sufijos se posponen a la raíz, modifican el significado léxico, pero a diferencia de la mayoría de los prefijos, pueden además cambiar la clase gramatical de la palabra (categoría léxica, género, etc.).

Los interfijos se insertan entre la raíz y otro afijo, su función dentro de la palabra es más bien fonética, pues evitan la cacofonía49 entre un afijo y la raíz. No se hallan en la palabra sin la presencia de otro afijo.

La derivación se divide en prefijación y sufijación, conforme al tipo de afijo que participa en la formación. En la lengua española existe también la llamada derivación retrógrada. Es un proceso por el cual se forma una palabra simple de una palabra derivada. E. Spitzová en su Morfología española presenta los siguientes ejemplos: asco, que se ha formado de asqueroso, perdón de perdonar, o cobrar de recobrar.50

      1. 6.2.2.1. PREFIJACIÓN


La prefijación es un procedimiento derivativo en que se forman palabras nuevas con prefijos que se colocan delante de la raíz. En cuanto a la función de los prefijos en las palabras derivadas, se suele afirmar que en la lengua española modifican y precisan el significado sin afectar la clase gramatical de la raíz:
Los prefijos, a diferencia de los sufijos, no pertenecen a una categoría gramatical mayor (nombre, verbo o adjetivo), ni cambian la categoría gramatical de la base léxica a la que se aplican [...], sino que se limitan a añadir precisiones al significado del lexema al que preceden.51
Sin embargo, hay elementos prefijales que a la hora de adjuntarse a la raíz pueden causar el cambio de la categoría gramatical de ésta. Petr Stehlík en sus Aspectos problemáticos de la prefijación en español52 subraya los elementos anti- y pro-, que pueden modificar la clase gramatical de la raíz. Algunos ejemplos de esta modificación los hemos encontrado en anuncios publicitarios: programa anticaída, masaje antiestress, tratamiento anti-imperfecciones.

Consecuentemente vamos a tratar los prefijos, su división tradicional en prefijos vulgares y prefijos cultos y nos centraremos asimismo en la polémica sostenida por algunos lingüistas sobre la clasificación de los prefijos vulgares.


PREFIJOS VULGARES

Los prefijos vulgares son elementos afijales de origen español. Coinciden con las preposiciones españolas, puesto que en la mayoría de los casos los podemos encontrar como palabras independientes en la lengua española (entre-tener, sobre-humano, contra-ataque). A este hecho se deben las consideraciones contradictorias sobre la incorporación de los prefijos vulgares dentro de la derivación. Algunos lingüistas opinan que pertenecen a las palabras derivadas solamente las voces formadas por unión de una raíz con un morfema ligado con función gramatical. En cuanto a los prefijos vulgares, no obstante, estos morfemas son afijos en los que se percibe cierta dependencia de la raíz a la que modifican aunque existen aisladamente. Por tal razón hay disputas sobre el estatuto, dentro de la formación de palabras, de los prefijos vulgares.

Algunos lingüistas sitúan ambos procesos en la derivación. Esta opinión mantiene la concepción de la Escuela de Praga, seguida por E. Spitzová en su Morfología Española:
Algunos hispanistas consideran compuestas las palabras cuyo primer elemento es un prefijo vulgar (a diferencia de los prefijos cultos), ya que este prefijo es formalmente idéntico con una preposición, es decir con un elemento de existencia autónoma: promedio, anteponer, entretener, descubrir, conllevar, etc. Nosotros opinamos que en este caso se trata de derivación.”53
Otros autores, en cambio, excluyen de la derivación las palabras formadas con los prefijos vulgares, incorporándolas dentro de la composición. Entre ellos pertenece M. Alvar Ezquerra:
La formación de palabras mediante prefijos vulgares se considera tradicionalmente como parte de la composición, y no de la derivación, pues estos prefijos coinciden con las preposiciones; esto es, se unen dos elementos independientes en la lengua.54
En nuestro trabajo seguiremos la primera opinión, representada por E. Spitzová, e incluiremos los prefijos vulgares en el proceso de la derivación. Nos apoyamos en su función léxica (la capacidad de modificar el significado de la base) junto con su incapacidad (de los prefijos vulgares) de unirse con otros afijos para formar una nueva palabra.
PREFIJOS CULTOS

Prefijos cultos son elementos derivativos que suelen relacionarse con preposiciones latinas o griegas (anti-oxidante, pre-posición). Todos son morfemas ligados, es decir, no existen independientemente en la lengua española, por lo que no hay dudas y polémicas sobre su clasificación como elementos derivativos. Algunos prefijos cultos equivalen semánticamente a prefijos de origen español (anti x contra, super x sobre).


Según la clasificación semántica distinguimos los prefijos: locativos (ante-capilla, entre-cortado, inter-nacional), temporales (ante-noche, pre-maternal, pos-gradual), de negación (contra-productivo, i-legal, anti-conceptivo), de cantidad y tamaño (multi-cultural, mono-nuclear, poli-válido), de intensificación (hipo-alérgeno, micro-biológico, ultra-ácido).

6.2.2.2. SUFIJACIÓN

Llamamos sufijación a la unión de la raíz con un sufijo. La lengua española dispone de un registro de sufijos bastante variado y la sufijación supone un mecanismo de formación de palabras muy productivo. La función de los sufijos en la palabra puede ser léxica y/o gramatical.

J.A. Miranda en La formación de palabras en español divide los sufijos con función gramatical (según su influencia en la palabra derivada) en sufijos nominalizadores (chill-ón, leche-ría, toler-ancia), adjetivizadores (farol-ero, sospech-oso, caballer-esco, tranquiliza-dor), adverbializadores (rápida-mente) y verbalizadores (profund-izar, relampagu-ear, entrist-ecer).

Como bien explica S. Varela Ortega, los sufijos gramaticales son, por lo general, portadores de cierta categoría léxica y por eso su presencia en la palabra predetermina la categoría gramatical y/o el género de la base a la que se agregan: “El sufijo -ción impone la categoría nombre y el género femenino a la base a la que se agrega. Por su parte, el sufijo -ble impone a su base la categoría adjetivo y el sufijo iza(r), la categoría verbo.˝55

En cuanto a la clasificación de los sufijos, en nuestro trabajo seguiremos la división de la sufijación aplicada por J.A. Miranda, quien distingue dos tipos de sufijación: apreciativa y no apreciativa.


              1. SUFIJACIÓN APRECIATIVA

Los sufijos apreciativos, afectivos o expresivos son morfemas que no suelen cambiar la categoría gramatical de la palabra derivada, sino que le añaden un significado apreciativo y afectivo. Se unen ante todo con bases nominales (perrito, chiquito, hombrón), adjetivas (paliducho, cansadito, rojito) y/o bases adverbiales (ahorita, rapidito, cerquita).

Distinguimos tres tipos de sufijos apreciativos:




  1. Diminutivos son los sufijos que empequeñecen el significado de la raíz: -ito/-ita (Manolito, manita, papaíto, casita, librito), -cito/-cita (dolorcito, llavecita, cochecito, panecito, cafecito), -ete/-eta (cochete, filete, camiseta, amiguete), -illo/-illa (pesadilla, cigarrillo, ventanilla), -uelo/-uela (mozuela, hoyuelo, pequeñuelo) -ín56 (chiquitín, borrachín, tontín, pelín).




  1. Aumentativos son aquellos sufijos que, adjuntados a la raíz, aumentan (o hacen más grande) lo que designa la palabra derivada: ote/ota (palabrota, grandote, amigote), -ón/-ona (cabezón, portón, solterona), -(t)azo/-(t)aza (golpetazo, mamonazo, pelotazo, portazo, bocaza, mujeraza).




  1. Peyorativos o despectivos son aquellos sufijos que tienen significado negativo y/o se refieren a algo (o alguien) malo, feo o de forma despectiva: -ucho/-ucha (casucha, debilucho, paparrucha), -ato/-ata (cegata, niñato), -uco/-uca (ventanuco, mujeruca), astro/-astra (padrastro, madrastra, politicastro, poetastro, medicastro).

S. Varela Ortega añade que en algunos casos las palabras originalmente derivadas mediante un prefijo apreciativo perdieron con el paso del tiempo la connotación apreciativa que habían tenido y se han convertido en una expresión fija con el significado distinto al de una palabra derivada: “Por ejemplo, si aplicamos el sufijo -illa al nombre cama formamos una nueva palabra, camilla, que no significa ‘cama pequeña’, sino ‘cama portátil para transformar enfermos’˝.57


SUFIJACIÓN NO APRECIATIVA

Los sufijos no apreciativos son morfemas que además de la función léxica tienen también función gramatical. Estos sufijos cambian o modifican a la vez el significado y la categoría gramatical de la raíz: resignación (sustantivo) = resigna (verbo) + ción (sufijo), considerable (adverbio) = considera (verbo) + ble (sufijo)

Según la clase gramatical de la palabra sufijada se distinguen diversos tipos de la sufijación no apreciativa:

La sufijación verbal es un proceso creativo mediante el cual se forman verbos. G. Guerrero Ramos en Neologismos en el español actual58 subraya los sufijos más productivos que crean verbos: -ionar/-ar (reaccionar, solucionar, descongestionar), -izar (garantizar, climatizar, esponsorisar), -ificar (codificar, verificar, tonificar).

Con la sufijación nominal se forman sustantivos. Según Guerrero Ramos, los sufijos más productivos dentro de la sufijación nominal son: -ción/-ación (condensación, protección, oxidación), -ador (atomizador, autobronceador, climatizador), -aje (maquillaje, equilibraje, drenaje).

Mediante la sufijación adjetival se forman adjetivos. Entre los sufijos de función adjetivizadora pertenecen: -al (instrumental, medioambiental, gravitacional), -ano (fraguiano, gorachoviano), -ico (biológico, orgánico, farmacéutico)

Como ya hemos mencionado, la sufijación gramatical desempeña una doble función dentro de la formación de palabras, que no es sólo gramatical, sino también léxica. Por ejemplo, el sufijo -ción, además de determinar la categoría gramatical de sustantivo, indica una acción o un efecto. Por otro lado, el sufijo -dad (también nominal) indica la cualidad.

Sin embargo, existen sufijos no apreciativos que no cambian la categoría gramatical de las palabras a las que se adjuntan sino que solamente cambian su significado: camionero (sustantivo) = camión (sustantivo) + -ero, farolero (sustantivo) = farol (sustantivo) + -ero. En ambos ejemplos, el sufijo -ero indica oficio u ocupación.



6.2.3. PREFIJOIDES Y SUFIJOIDES Y SU POSICIÓN DENTRO DE LA FORMACIÓN DE PALABRAS

En la lengua española existen elementos de origen grecolatino problemáticos en cuanto a su clasificación dentro de la formación de palabras. Las diferencias de opiniones ocasionaron discrepancias sobre la denominación de estos elementos. Se registran como temas clásicos, pseudoprefijos, prefijoides y sufijoides, formas afijales cultas, raíces prefijas/sufijas o elementos prefijales/sufijales. En nuestro trabajo hemos decidido emplear con preferencia los términos prefijoide y sufijoide, que pertenecen a las denominaciones tradicionales.

Como ya hemos señalado, los prefijoides son elementos de origen latino o griego. No deben mezclarse con los ya mencionados prefijos cultos que en su mayoría son originalmente preposiciones latinas o griegas y que funcionan en la lengua española como morfemas de derivación. Los prefijoides, sin embargo, son elementos con significado léxico pertenecientes a diversas categorías léxicas en las lenguas clásicas. Gozan de gran popularidad sobre todo desde el siglo XX: “más bien son formaciones modernas hechas con ‘material’ clásico.”59 En la actualidad son usados con frecuencia para la formación de neologismos, sobre todo en el ámbito del lenguaje de especialidad de carácter internacional (fotosíntesis, cronobiología, crioterapia).

Desde el punto de vista morfológico, los prefijoides son morfemas ligados con significado pleno, que por su carácter ambiguo forman un grupo problemático dentro de la morfología española.

Existen varias consideraciones sobre la clasificación de los prefijoides y sufijoides. Algunos lingüistas los clasifican como elementos compositivos, otros los incluyen dentro de la derivación. Vidal Alba Diego, por ejemplo, opina que los prefijoides “son verdaderos lexemas que entran en el sistema de compuestos cultos con bastante frecuencia.“60 Luego defiende su opinión enumerando algunos elementos cultos que pueden existir como palabras independientes como terapia, fobia o manía. Por esta razón se inclina a considerarlos como constituyentes de composición.

Entre otros autores que se inclinan hacia el carácter compositivo de los afijoides (con las denominaciones raíces prefijas y sufijas), pertenece E. Spitzová, que escribe:


Un tipo especial de palabras compuestas lo forman palabras compuestas de elementos de los que al menos uno, a pesar de tener todo el aire de raíz, no puede existir fuera de una palabra compuesta. Estos elementos se llaman raíces prefijas, si figuran como componente inicial del compuesto, y raíces sufijas, si forman el componente final.61
Entre los demás argumentos a favor del carácter compositivo de los prefijoides pertenece la posición fija del prefijo en la palabra y la incapacidad de agregarle otro afijo. Los prefijoides, al contrario “no tienen limitada su posición a la izquierda del lexema (biblió-filo, filó-logo, cartó-grafo, aero-fagia), como en cambio la tienen los prefijos, e incluso pueden recibir ellos mismos prefijos (á-grafo) y sufijos (graf-ía, gráf-ico).”62

Sin embargo, hay asimismo consideraciones acerca del carácter derivativo de los prefijoides. Los autores de la GDLE afirman que algunos elementos grecolatinos (auto-, deca-, mili-, pluri- o hemi-) comparten algunas cualidades modificadores con los prefijos:


Los prefijos propiamente dichos no son núcleo de la palabra sino adjuntos que modifican el significado de la palabra compleja de manera ‘circunstancial’. Según esto, en nuestro inventario de prefijos españoles incluiremos ciertos elementos del griego o del latín que, aunque no sean preposiciones, introducen en el español moderno contenidos semánticos de modificación semejantes a los prefijos propios.63
Otro argumento del carácter derivativo ofrece M. Álvarez García al que se refiere P. Stehlík en su estudio64. Consiste en el proceso de gramaticalización de las unidades léxicas. Este proceso tiene tres grados. Los prefijoides, según García, pasan por una gramaticalización total, lo que les convierte, desde el punto de vista funcional, en morfemas afijales.

Encontrar una solución satisfactoria y unitaria al problema planteado resulta ser una tarea bastante complicada. Un número elevado de los prefijoides tienen carácter ambiguo y pueden considerarse tanto agentes de la composición, como de la derivación, conforme a morfemas a los que se unen. En la unión con un morfema ligado pueden desempeñar la función de raíces; si se unen con un morfema libre, pueden comportarse como afijos. P. Stehlík pone como ejemplo el elemento tele-: “La palabra telegrama sería un compuesto, ya que tele- se une allí a un elemento trabado, pero en la formación telemando, el constituyente inicial sería un prefijo debido a la autonomía léxica de la base.”65

Cabe añadir que en la parte práctica trataremos algunos casos concretos de expresiones técnicas formadas por los elementos grecolatinos tratados en este capítulo e intentaremos clasificarlos dentro del marco de la formación de palabras.
Al combinarse los elementos afijales de cierta etimología pueden darse varias combinaciones. Si los morfemas constituyentes de la palabra nueva proceden de la misma lengua, ambos morfemas son o de origen griego: hemofilia, crioterapia, dermatólogo, biología, o de origen latino: herbívoro, mamífero, genotipo, acuicultura.

A la hora de unirse morfemas de lenguas diferentes, pueden ser elementos de cada una de las lenguas clásicas; en tal caso se llaman híbridos grecolatinos: glaciología: glacio (lat.) + logía (gr.), microcirugía: micro (gr.) + cirugía (lat.), audiometría: audio (lat.) + metría (gr.); o sólo uno de los morfemas es de la lengua clásica y otro es del español: anti-inflamatorio, fotorrejuvenecimiento, densimetría.


6.2.4. PARASÍNTESIS

El procedimiento que combina varios procesos de la formación de palabras se llama parasíntesis. En algunos casos, si omitimos uno de los elementos de la palabra, ésta se convierte en una expresión incompleta y carece de significado. Varela Ortega pone un ejemplo en su Morfología léxica:


Sobre la base del adjetivo pobre, se adjuntan de forma simultánea y solidaria el prefijo en- y el sufijo -ec- pues, de no hacerlo ambos conjuntamente, no obtendríamos una palabra completa: ni em-pobre ni pobr-ecer son buenas formaciones en español.66
Dentro de la parasíntesis pertenecen las combinaciones de:

A) prefijación y sufijación: des-espera-ción, in-felic-idad, des-arma-do;

B) composición y derivación: veinte-añ-ero, corcho-tapo-nero, doce-añ-ista

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